El eco de un gran pensador

eco

El mundo de la cultura llora la muerte de Umberto Eco, mientras internet sigue confundida y revolucionada con el eco de Umberto, un gran pensador. Es más estas líneas que flotan en la red pierden credibilidad a medida que se acercan a sus reflexiones, a sus artículos laudatorios: “internet puede haber tomado el puesto del periodismo malo… Si sabes que estás leyendo un periódico como El País, La Repubblica, Il Corriere della Sera…, puedes pensar que existe un cierto control de la noticia y te fías. En cambio, si lees un periódico como aquellos ingleses de la tarde, sensacionalistas, no te fías. Con internet ocurre al contrario: te fías de todo porque no sabes diferenciar la fuente acreditada de la disparatada. Piense tan sólo en el éxito que tiene en internet cualquier página web que hable de complots o que se inventen historias absurdas: tienen un increíble seguimiento, de navegadores y de personas importantes que se las toman en serio” (El País, marzo de 2015).

Como ha titulado el diario «La Repubblica», del que fue referente con sus colaboraciones: «Muere Umberto Eco, el hombre que sabía todo». Del eco de su línea filosófica resulta sumamente importante saber captar el calado y verdadero sentido de su pensamiento. Como bien decía el maestro Umberto – “Hace un tiempo se podía saber la fuente de las noticias: agencia Reuters, Tas…, igual que en los periódicos se puede saber su opción política. Con internet no sabes quién está hablando. Incluso Wikipedia, que está bien controlada. Usted es periodista, yo soy profesor de universidad, y si accedemos a una determinada página web podemos saber que está escrita por un loco, pero un chico no sabe si dice la verdad o si es mentira. Es un problema muy grave, que aún no está solucionado” – “La televisión ha promovido al tonto del pueblo, con respecto al cual el espectador se siente superior. El drama de internet es que ha promocionado al tonto de pueblo al nivel de portador de la verdad” (ABC, marzo de 2015).

Por su puesto el idiota que esto escribe piensa difundir su pensamiento por las redes sociales, pues no encuentro mejor ocasión para demostrar serlo que esta, en la que sus geniales y profundas palabras son retwitteadas por twitter y compartidas en Facebook. Pues somos todos de una manera u otra, víctimas de sus ecos: “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas”.

Por ello, porque sigue existiendo un reducido grupo de personas que aún prefieren ver la película completa de El nombre de la Rosa, mientras recuerda la lectura de la novela, a someterse a la vertiginosa inmediatez de un video Youtube, es crucial que el mundo guarde a buen recaudo sus ecos. No debemos renunciar a la herramienta global de masas que es internet, pero que la lluvia tecnológica no suponga la muerte del libro, pues de otro de sus maravillosos ecos surge otra didáctica y lapidaria frase: “El que no lee, a los 70 años habrá vivido solo una vida. Quien lee habrá vivido 5.000 años. La lectura es una inmortalidad hacia atrás”. Il Professore, no estaba contra la evolución de internet y las redes sociales, sino sumamente preocupado ante el masificado e indiscriminado mal uso de las mismas.

Crítica del periodismo

Nos llegaron también sus ecos respecto a la crisis del periodismo, pues lleva escribiendo críticas del oficio desde los años sesenta. La de uno de sus últimos libros, desarrollada en Número Cero, en el que despliega una feroz e irónica crítica al mal periodismo, la mentira y la manipulación de la historia. Especialmente relevante una de las frases de la citada novela: “No son las noticias las que hacen el periódico, sino el periódico el que hace las noticias y saber juntar cuatro noticias distintas significa proponerle al lector una quinta noticia”.

El eco de Umberto es el del sabio, el del intelectual que concibe la citada condición desde una función absolutamente crítica. Il Professore conocía bien el periodismo y los “mass media”, por ello era tan duro y diáfano cuando se refería con pluma certera y severa a una de las profesiones que más amó. Considerado como ‘El último hombre del Renacimiento’ fue Umberto aquel periodista que dijo que habría que hacer, pues, un periódico que se convirtiera no solo en la crítica de la realidad cotidiana, sino también en la crítica de la realidad virtual. Incidiendo en que la prensa escrita y de radio, que ya sufrieron la aparición de la televisión, deben estar informadas e informar de lo que sucede en la red, hoy por hoy su mayor adversario.

Significativo otro eco de Umberto en el que dejó otro ejemplo de su mordacidad: “Hay un retorno al papel, el papel no desaparecerá, al menos por los años que aún me quedan por vivir”, frase pronunciada a la edad de 83 años y siendo conocedor de la grave enfermedad que lo acuciaba. Pues son sus ecos el legado de un sabio encarnado en Guillermo de Baskerville que quiere evitar a toda costa que el Jorge de Burgos de nuestros días acabe extirpando la risa a toda una generación.

Descanse en paz profesor, que sus ecos siguen resonando en el corazón y el pensamiento de mucha gente que piensa como usted, pues “El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s